MODALIDADES DE AUTOCONSUMO

¿Qué tipos de instalaciones de autoconsumo fotovoltaicas existen?

 Dependiendo del criterio elegido se pueden clasificar de muchas formas diferentes, pero atendiendo a sencillez y a la normativa actual vigente, te lo vamos a explicar en 4 tipos de instalación.

El primer tipo son las instalaciones de autoconsumo AISLADAS.

  • Estas son cualquier instalación de energía solar fotovoltaica que no está conectada a la red eléctrica,
    que son LEGALES Y VIABLES y que principalmente deben cumplir el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión, sin normativa específica de autoconsumo. Estas instalaciones pueden disponer de batería cuando necesitamos consumir energía eléctrica durante la noche y el día, o no disponer de batería eléctrica, si nos da igual cuando consumir la energía, por ejemplo un pozo de agua con un depósito de agua con capacidad suficiente de agua para cubrir las necesidades de riego/abastecimiento independientemente de que haya Sol  o no en un momento dado.

Este tipo de instalaciones se suelen poner en casas rurales aisladas, cortijos aislados, bombeos de agua, estaciones repetidoras, etc. Los farolillos solares que se ponen en los jardines podrían englobarse en esta categoría, las farolas solares no conectadas al tendido eléctrico, etc.

Estas instalaciones si están a más de 500 metros de la red eléctrica suelen salir siempre más rentables que llevar el tendido eléctrico hasta nuestro punto de consumo.

 Los siguientes 3 tipos son todas instalaciones de autoconsumo CONECTADAS a la red eléctrica.

Este tipo de instalaciones se realiza en sitios donde ya nos llega la red eléctrica o estamos muy cerca de la misma. En estos casos hablaremos de los 3 tipos principales que establece la legislación vigente según el RD900/2015 de 9 de octubre, en cuyos casos se deberá cumplir con lo establecido en esta legislación específica, a saber:

  • TIPO 1 = < 10 kW: Este es el caso de la mayor parte de nuestras viviendas, donde tenemos potencias contratadas de menos de 10 kW normalmente y es uno de los casos más interesantes. Para legalizar la instalación, se deberá pedir un punto de conexión a la red eléctrica y modificar el contrato con la compañía eléctrica, además de solicitar la inscripción de la instalación en el registro correspondiente. La energía eléctrica producida que no sean capaces de aprovechar será cedida a la red eléctrica de forma gratuita. Sin embargo, estas instalaciones quedan exentas de pagar buena parte del famoso “impuesto al Sol”, y aquellas que dispongan de un dispositivo acreditado que impida el vertido instantáneo de energía a la red, también estarán exentas del pago de los estudios de acceso y conexión y de los derechos de acometida.
  • TIPO 1 > 10 kW: Son iguales que el anterior tipo de instalación de autoconsumo, pero en este caso si se paga totalmente el “impuesto al Sol”, aunque todavía no se está cobrando por no estar publicado el reglamento que lo desarrolla. Hay que señalar que tienen un tope máximo de 100 kW.

Este tipo de instalaciones, por ser de pequeña magnitud, por tener que pagar los impuestos de autoconsumo y por ceder la energía eléctrica excedentaria de forma gratuita a la red eléctrica, son las menos viables en general. Sea como sea, todo depende del caso concreto, pudiendo ser viable con ayudas existentes para estos casos y/o en circunstancias concretas donde se tenga mucho consumo de día, etc.

      • TIPO 2: La instalación de generación está inscrita en el registro de producción. Se firmarán dos contratos independientes, uno como consumidor y otro como productor de energía. Se aplican todos los impuestos y el trámite administrativo es bastante más tedioso. La ventaja de esta modalidad de autoconsumo es que en instalaciones grandes se puede vender la energía eléctrica producida excedentaria.

Normalmente en esta modalidad entrarán empresas de servicios y de industria de una cierta envergadura, que quieran mejorar su balance de cuentas ahorrando en su factura de la luz.

Existen otras modalidades de autoconsumo fotovoltaico de las que hablaremos dentro de la campaña, pero que no le damos mucha importancia por lo complicado de la legislación nacional respecto a este tipo de instalaciones. Por ejemplo, el balance neto de energía no se contempla en nuestra legislación o las instalaciones conectadas a red con baterías que están reguladas en nuestra normativa, pero necesitan de un estudio técnico previo bastante completo para ver su viabilidad.